Sudán Rumé
Análisis del grano
Datos de cata
Densidad el grano (0.783)
Actividad de agua (0.510)
Sobre la finca
El Turpial
La finca El Turpial ubicada en Nariño Colombia y gestionada por Emerson Narváez se sitúa entre los 1900 y 2010 metros sobre el nivel del mar en un entorno privilegiado para el cultivo de café de especialidad donde las bajas temperaturas y la maduración lenta del fruto favorecen el desarrollo de granos de alta densidad y una complejidad aromática excepcional en esta finca se combinan tradición y precisión técnica con una fuerte apuesta por la calidad desde el campo hasta la postcosecha trabajando con una cuidada selección de varietales como Sudan Rume Laurina y Geisha que aportan perfiles únicos y diferenciados en taza y reflejan una clara orientación hacia la innovación y la excelencia Emerson Narváez aplica recolección manual selectiva y desarrolla distintos métodos de procesamiento que van desde lavados tradicionales característicos de la región hasta fermentaciones controladas y procesos experimentales que buscan potenciar atributos sensoriales específicos lo que se traduce en cafés de gran limpieza y definición pero también con capas de complejidad donde pueden aparecer notas florales intensas matices cítricos y frutas tropicales una acidez brillante y estructurada y un cuerpo elegante todo ello reflejando fielmente el carácter del origen y el compromiso constante por explorar nuevas expresiones del café de alta montaña en Nariño.
Sobre la región
Nariño es uno de los 32 departamentos de Colombia. Limita al sur con Ecuador y en él viven miles de familias de pequeños caficultores. Las tres cadenas montañosas andinas de Colombia convergen en Nariño, presentando altitudes ideales y suelos fértiles para la producción de Arábica de alto crecimiento.
La particular geografía de Nariño y su proximidad a las fronteras costeras y terrestres lo han convertido históricamente en corredor de rutas de comercio ilícito, lo que ha dado lugar a una violencia injustificada contra los residentes de las remotas explotaciones de montaña. Hoy, gracias al espíritu especialmente resistente e intrépido de los agricultores de Nariño, la pequeña región es un respetado núcleo de innovación cafetera.