Rosa Morena
Análisis del grano
Datos de cata
Sobre la finca
Caficultores de Alta Mogiana
Las fincas de café de Alta Mogiana suelen ubicarse entre 800 y 1.100 metros de altitud, una cota elevada para Brasil, lo que favorece una maduración lenta del grano. El clima es tropical de altitud, con veranos lluviosos e inviernos secos, condiciones ideales para una cosecha bien definida y una buena concentración de azúcares. Los suelos, en su mayoría arcillosos y fértiles, contribuyen a perfiles de taza limpios y equilibrados.
En cuanto a producción, predominan variedades como Bourbon, Mundo Novo, Catuai y Arara, cultivadas tanto en fincas familiares como en propiedades de mayor tamaño con alto nivel de tecnificación. Es común el uso de recolección mecanizada selectiva, especialmente en terrenos más planos, lo que permite eficiencia sin renunciar a la calidad.
En taza, los cafés de Alta Mogiana destacan por su perfil dulce y accesible, con notas frecuentes de chocolate, cacao, frutos secos, caramelo y frutas maduras, una acidez baja a media, cuerpo medio-alto y final limpio. Esta consistencia los hace muy valorados tanto para espresso como para blends de alta calidad, aunque cada vez es más común encontrar microlotes con mayor complejidad y expresión sensorial.
Sobre la región
Situada en la región nordeste del estado de São Paulo, en la frontera con Minas Gerais, la región tiene una altitud de entre 900 y 1.000 metros sobre el nivel del mar y una temperatura media anual de 21 grados centígrados. Las suaves ondulaciones del terreno, la riqueza del suelo, el agua dulce del río Grande y la mayor altitud hacen de ella una región muy adecuada para la producción de café.
Gran parte de los cultivos de Alta Mogiana se realizan en pequeñas explotaciones familiares, que cuentan con el apoyo de una infraestructura local consolidada y un fácil acceso a las nuevas tecnologías. La mano de obra cualificada y las carreteras fiables facilitan aún más el transporte de la producción de café de la región.