Alto Magdalena
Análisis del grano
Datos de cata
Actividad del agua (Aw): 0,562
Densidad el grano: 0,773
Sobre la finca
La Esperanza
La Esperanza funciona como centro de beneficio y procesamiento para cafés procedentes de diferentes caficultores del sur del Huila. En lugar de tratarse de un lote procedente de una única finca o productor, este café representa el carácter de una región cafetera, reuniendo cerezas seleccionadas de distintos pequeños productores que llevan su café hasta La Esperanza para ser procesado bajo un protocolo común. Este modelo permite homogeneizar el beneficio y mantener una mayor consistencia entre los diferentes lotes.
El café corresponde a la variedad Castillo, cultivada entre 1.750 y 1.850 m s. n. m. Las cerezas se seleccionan cuidadosamente por su grado de maduración, realizando una doble selección manual y por flotación antes de iniciar el proceso. Una vez recibidas en La Esperanza, las cerezas pasan a tanques de beneficio donde se desarrolla una fermentación anaeróbica de 48 horas, buscando controlar el proceso y preservar la expresión frutal propia del café natural.
Tras la fermentación, el café se seca lentamente durante 20–25 días bajo techo, sobre camas africanas elevadas, permitiendo una reducción progresiva y uniforme de la humedad. Finalmente, el café permanece 40 días en estabilización, almacenado en bolsas herméticas y sacos de fique. El resultado es un Castillo natural regional del sur del Huila, en el que la selección de la materia prima y la estandarización del procesamiento en La Esperanza buscan ofrecer un perfil consistente y representativo del territorio.
Sobre la región
El departamento del Huila, ubicado en el sur de Colombia, ha emergido como el principal productor de café del país. Esto se debe a que el cultivo de café es inviable por debajo de los 1.200 metros sobre el nivel del mar, y Huila ofrece condiciones ideales para este cultivo en altitudes elevadas. Actualmente, el café se siembra en 35 de los 37 municipios del departamento, abarcando una vasta extensión de 139.138 hectáreas.
Uno de los municipios destacados en esta dinámica es Acevedo, donde más de 2.000 familias dependen del café, cultivando más de 9.054 hectáreas de tierra. Este cultivo no solo garantiza un café galardonado y reconocido en concursos como la Taza de Excelencia, sino que también es una fuente vital de empleo. Tanto las familias locales como trabajadores contratados participan en la producción. Las características únicas de los suelos volcánicos y el clima de Huila generan un microclima perfecto para producir cafés de alta calidad, con sabores complejos que van desde notas achocolatadas hasta afrutadas y caramelizadas. Esto convierte al café de Huila en una joya de la caficultura colombiana, admirado tanto a nivel nacional como internacional.